20.4.12

Me queda la palabra


Amo las palabras
La que ahora escribo:
“palabra”,
esta palabra “palabra”…
la amo.
Ay, palabra.

Es que soy palabra,
mi historia
se ha fundado
con palabras,
y si hay porvenir,
será por la palabra,
verbo en futuro.
Y el presente
se dice con la palabra
“hoy”.
Perseguida,
asediada
palabra,
que me persigue
y asedia.

Ay, palabra,
yo te amo.
De mí
nada quedaría
sin palabras,
“palabra”.
No te me niegues.
que me muero
de tu ausencia.
Ay, palabra.


Si he perdido la vida, el tiempo, todo 
lo que tiré, como un anillo, al agua, 
si he perdido la voz en la maleza, 
me queda la palabra. 

Si he sufrido la sed, el hambre, todo 
lo que era mío y resultó ser nada, 
si he segado las sombras en silencio, 
me queda la palabra. 

Si abrí los labios para ver el rostro 
puro y terrible de mi patria, 
si abrí los labios hasta desgarrármelos, 
me queda la palabra.

                    Blas de Otero

2 comentarios:

  1. Silvi, la palabra nos une y nos separa. A nosotras nos hizo conocernos, y aunque haya períodos de alejamiento por circunstancias de la vida, es con la palabra que nos acercamos una vez más.
    Gracias por esta entrada, y por compartirla.
    Es evidente que no se te ha negado; ha llegado iluminada para que la pronuncies y te pide que no la abandones.

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  2. Que lindo lo que escribió antes de Blas de Otero y Paco Ibañez. Palabra que me gusta!

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